Alfredo MARTÍNEZ DE AGUILAR
* Al concluir un año y cerrarse un ciclo más de vida, obligado es pedir disculpas con humildad a quienes hayamos ofendido y, si es necesario, perdón. Por malentendido amor y amistad muchas veces se lastima.
* Sabedor que no estamos solos, con dignidad y humildad, hoy nuevamente pido a mis hermanos: “¡Si avanzo síganme, si me detengo, empújenme, si traiciono, mátenme, y si me matan, vénguenme!”.
En su devenir, a nuestro juicio, elíptico de la vida, ni lineal ni circular, con sus claroscuros de triunfos y derrotas, alegrías y tristezas, amores y desamores, el balance final del 2025 es altamente positivo.
Al lado del honor y la lealtad, una de las virtudes que cultivamos permanentemente es la gratitud. Por ello, estamos obligados a decir ¡Gracias Dios por tanta vida, salud, amor y amistad. Estamos en paz!
Pedimos a Dios que apartara de nuestra vida el cáliz amargo de la soledad que mordía nuestra alma y nos hacía aullar de dolor ante la muerte de amigos-hermanos, derrotas tristezas y desamores.
Sin embargo, educados en la vieja escuela del estoicismo y la disciplina espartana, con profunda fe y optimismo, más de una vez nos levantamos de nuestras caídas y seguimos adelante, hasta llegar al final.
Cuanto más duro nos apalean las circunstancias de la vida más insistimos en tocar fondo y salir a flote. Nunca solos. Damos sentido positivo a la soberbia y reconocemos con humildad que no podemos solos.
Con Jesús aprendimos la mayor y mejor estrategia de triunfo y éxito en la vida: privilegiar el trabajo en equipo, con clara división del trabajo, a través de alianzas estratégicas con los poderes de iure y de facto.
Las mil vidas vividas nos han enseñado que todos los problemas incluyendo a la muerte tienen solución. Convencidos profundamente de ello, nos hemos echado a cuestas la misión de predicarlo al mundo.
Asimismo, nuestra lucha es inspirada por el amor a Dios y a la Patria, y en defensa de la vida, la libertad, la dignidad humana, la democracia, el Estado de derecho, la Constitución y la división de poderes.
Vienen tiempos difíciles que pondrán a prueba nuestra fe y amor a Dios y a la Patria. Pero sabemos que no estamos solos y apostamos en principio a la unión para arribar posteriormente a la unidad nacional.
De las instituciones milenarias, aprendimos a través de la historia, madre y maestra del género humano, con el más joven general francés del Ejército Monarquista y Católico de La Vendée y de Mussolini:
“¡Amigos míos, si avanzo síganme, si me detengo, empújenme, si traiciono, mátenme, y si me matan, vénguenme!” Lema retomado por el Che Guevara y los Kaibiles, las fuerzas especiales guatemaltecas.
Al concluir un año y cerrarse un ciclo más de vida, obligado es pedir disculpas con humildad a quienes hayamos ofendido y, si es necesario, perdón. Por malentendido amor y amistad muchas veces se lastima.
@efektoaguila












