– Diego Hernández un artista que amplió sus posibilidades de acción, cuando estudió la carrera profesional de Artes Visuales en la Unam.
Por: Lucio Gopar. Fotos: Gil Obed González García.
Nacido en la comunidad de Benito Juárez, en San Pedro Pochutla, Oaxaca, Diego Hernández fue llevado a las Bahías de Huatulco por sus padres en busca de mayores oportunidades en un destino turístico de talla internacional. Desde pequeño, su interés por el arte despertó de manera accidental, cuando una amiga de la preparatoria lo invitó a posar como modelo para una sesión de fotografía estenopeica, abriendo sus ojos a un mundo que ni siquiera sabía que existía.
Durante ese viaje, Diego conoció por primera vez una carrera universitaria enfocada al arte, y eso despertó en él un profundo interés. Tras concluir la preparatoria, decidió presentar su examen de ingreso en la Universidad Autónoma de México, en la facultad de artes y diseño, en el plantel de Taxco, Guerrero. Con la ilusión de dedicarse a la pintura y vivir de sus obras, exploró diversas áreas del arte, descubriendo que el campo artístico es mucho más amplio y enriquecedor de lo que había imaginado inicialmente.
En su formación universitaria, en donde siempre contó con el apoyo de sus padres, principalmente de su mamá la Sra. Ariela Hernández, el talentoso Diego experimentó con museografía, conservación de archivos, fotografía, ensamblaje escultórico, técnicas de esmaltado, joyería y grabado, disciplina que con el tiempo se convirtió en una de sus favoritas. La experiencia le permitió ampliar sus horizontes y comprender que su camino artístico no estaba limitado a la pintura, sino que podía abarcar múltiples expresiones y técnicas.
Hoy, con mayor madurez, Diego Hernández reconoce que su visión del arte se ha transformado, y que su trayectoria le ha brindado herramientas y perspectivas que nunca habría imaginado en su juventud. Su historia refleja cómo una decisión valiente puede abrir caminos insospechados y enriquecer la vida tanto personal como profesional.
Diego Hernández, Reconocido por su Servicio Social y su Compromiso con el Arte y la Comunidad
En 2022, el artista plástico Diego Hernández recibió una importante medalla otorgada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en reconocimiento a su labor de servicio social. Este galardón, entregado en el marco del premio «Doctor Gustavo Vas Prada», distingue a aquellos estudiantes y asesores que destacan por su impacto social y su participación en proyectos de investigación o acción comunitaria.
Diego fue seleccionado por su apoyo en el rescate del archivo fotográfico para la conformación de la actual Fototeca Taxco, ubicada en la Facultad de Artes y Diseño del plantel de Guerrero. Esta iniciativa, que ha permitido a numerosos estudiantes realizar su servicio social y titularse, fue impulsada inicialmente por la académica Mayra Uribe, quien lo invitó a participar, lo sigue utilizando y fortaleciendo junto con otros académicos, lo cual para Diego es muy satisfactorio. Para sus padres con quien también pudimos charlar, los ha hecho sentir muy felices ver que Diego fue reconocido con tan importante distinción.
En cuanto a sus expectativas en su vida.
Diego nos comenta que tiene diversos proyectos en mente, tanto artísticos (para producir obra y exponer), como propuestas orientadas a generar ingresos vinculados al arte. Espera encontrar en el camino personas interesadas en hacer comunidad y desarrollar proyectos colaborativos. Agregando que está abierto a posibilidades artísticas, de diseño y educativas; más que definir qué quiere “ser”, prefiere preguntarse qué hará con lo que tiene y con lo que irá encontrando en el camino y a partir de ello darle dirección.
Parte de su Inspiración profesional.
Nos dice el Artista: “A veces pienso qué haría si estuviera solo en una isla, como Robinson Crusoe. ¿Qué haría? ¿De qué viviría? ¿qué haría? La isla provee algunas cosas, pero es necesario usar la mente y las manos para afrontar las adversidades. Por lo que reflexiona que de algún modo, el mundo en que vivimos es también una isla, pero más grande y habitada. El sentido está en el interior de cada persona, sintiéndose él afortunado de haber nacido con una inclinación artística. Si fuera ese náufrago, pescaría para alimentarse, bajaría cocos para saciar su sed y, después tallaría un tótem en una palmera y lo adornaría con flores. Es decir, incluso en la adversidad buscaría crear.
La Aportación del Artista a la Sociedad.
Diego: “Quiero aportar aquello que a mi me transformó, con la esperanza de que también pueda impactar a otros, especialmente a quienes buscan intercambiar experiencias. No se trata de cosas sobrenaturales; a veces problemas sencillos, como la organización, pueden potenciar ideas y proyectos. Yo viví esa experiencia en el proyecto de la fototeca. Cuando alguien siente que no es suficiente en lo que hace, comparto el método que aprendí: siendo organizado me permite tener tiempo para leer la realidad con mayor claridad y, a partir de ahí, los problemas comienzan a resolverse y los proyectos toman forma”.
Los sueños del Artista: Nos dice que es más de sentir y reflexionar. Busca encaminar lo que siente, sin dejar que los sentimientos lo dominen, los aterriza en listas de posibles acciones. Un ejemplo es que le gustaría montar un taller de pintura titulado: “Aquí no enseñamos a dibujar ‘bien’; taller para desarrollar discurso y obra”. También imagina un curso llamado: “Mi hijo pinta más bonito que esos rayones feos: taller para entender el arte moderno y el cambio del siglo XX”. Juega con estos títulos como una forma de sueño irónico y social. Diego en ocasiones platica con su mamá la Sra. Ariela Hernández, quien respeta sus decisiones pero nos comenta que su apoyo de ella es absolutamente incondicional, para que él logre todas sus metas.
Diego Hernández da un consejo a jóvenes que aún no encuentran su vocación.
La vocación implica decidir por uno mismo, por lo que él recomienda que observen su realidad, su contexto, que sean consientes en donde están y hacia a dónde quieren ir y a partir de ello, les será más fácil elegir.
Actualmente lo que aplica de sus conocimientos en Huatulco.
Actualmente desarrolla productos a partir de sus diseños. Está creando una línea de libretas ilustradas con motivos de la cultura popular de Oaxaca y de la Costa. También ha ampliado los servicios de un local comercial que sus padres iniciaron, ofreciendo diseño e impresión de pósters publicitarios, menús impresos y digitales, elabora etiquetas en papel fotográfico y stickers. Además realiza rótulos y murales para locales comerciales. Todos los trabajos son personalizados de acuerdo con las necesidades de cada cliente.
Para quienes desean contactarlo o necesitan inspiración, Diego invita con confianza: Su experiencia puede ser una referencia. Sus datos son:
Teléfono con whatsapp: 958115-6916 en Facebook: Diego Hernández.
El Artista dice que juntos pueden crear comunidad y producir algo significativo.
Diego Hernández expresa que le interesa apoyar a personas con inquietudes creativas que no quieran ver el arte únicamente como entretenimiento, sino como una herramienta de pensamiento y transformación, tanto personal como de forma colectiva. El cree dentro de este contexto, que es importante profesionalizar lo creativo y generar comunidad, lo que a veces falta es orientación, estructura y acompañamiento.
Así mismo dice que si su experiencia puede servir como referencia o guía para alguien más, pueden llamarlo o escribirle con confianza.












