Derivado del incendio que se suscitó en la colonia Antonio de León, donde un predio destinado como encierro vehicular ardió en llamas provocado por un individuo en situación de calle que pretendía realizar una fogata para mitigar el frio, vecinos de esta colonia y ciudadanos, cuestionaron la situación legal que tienen diferentes predios en esta ciudad.
En este año, este es el tercer incendio donde se ve involucrado un predio destinado para esta actividad, siendo este, el más cercano a la mancha urbana, poniendo en riesgo las viviendas cercanas, pero sobre todo contaminando el área con humo toxico que pueden causar afectaciones respiratorias.
En ese sentido, ciudadanos reportaron a las autoridades a través de las redes sociales, que al menos dentro de la ciudad existen 5 predios donde se almacenan vehículos y partes automotrices, los cuales no cuentan con personal capacitado para su vigilancia y atención, por lo que solicitan que se realicen las acciones correspondientes para que se verifiquen los permisos con los que cuentan.
Por su parte, el titular de la Procuraduría Municipal de Protección al Medio Ambiente, Octavio Montaño, indicó que los gases emitidos por la combustión de productos derivados del petróleo, son altamente tóxicos, por lo que estos siniestros no solo representan un peligro para la infraestructura de las casas, sino también para la salud de los habitantes de esta ciudad, ya que las nubes de este incendio se percibieron hasta dos kilómetros de radio.
En ese mismo sentido, la Dirección de Seguridad Pública, Vialidad, Protección Civil y Bomberos hizo un enérgico llamado a la ciudadanía para proteger el medio ambiente y reducir el riesgo de incendios durante esta temporada invernal, en la que los pastizales, ramas y árboles comienzan a deshojarse, acumulando hierba seca altamente inflamable.
Ante estos hechos, la Procuraduría Municipal de Protección al Medio Ambiente, realizó la clausura de las actividades en este predio, hasta que no se analicen los permisos y se hagan las supervisiones correspondientes, en donde además se puso a disposición a un individuo que se encontraba intentando sofocar el incendio, el cual mencionó a la autoridad que trataba de prender una fogata pero que se salió de control el fuego que había iniciado.
Cabe señalar que, para sofocar el incendio, se contó con el apoyo del Ejercito Mexicano, así como la Guardia Nacional y la Policía Municipal, pero sobre todo vecinos cercanos que acudieron con cubetas y bombas de agua que cooperaron para sofocar el incendio, evitando su propagación y que se presentaran mayores daños o perdidas humanas.












