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DETRÁS DE LA NOTICIA… Orquestan toma por asalto de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en dos años con Lenia Batres

Alfredo MARTÍNEZ DE AGUILAR

* La sustitución del oaxaqueño Hugo Aguilar Ortiz ha encendido una de las mayores controversias políticas y jurídicas desde la aprobación de la reforma judicial impulsada por Morena y el expresidente Andrés Manuel López Obrador.

* Convertir a la Corte en extensión del Poder Ejecutivo, debilita los contrapesos constitucionales. Análisis internacionales advierten que las reformas del gobierno concentran poder y erosionan la independencia judicial.

La eventual llegada de Lenia Batres en dos años a la presidencia rotativa de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en sustitución del oaxaqueño Hugo Aguilar Ortiz ha encendido una de las mayores controversias políticas y jurídicas desde la aprobación de la reforma judicial impulsada por Morena y el expresidente Andrés Manuel López Obrador.

Diversos sectores académicos, judiciales y opositores sostienen que no se trata simplemente de una renovación institucional, sino de una “toma por asalto” del máximo tribunal del país mediante un rediseño constitucional que modifica la integración, funcionamiento y presidencia de la Corte.

La polémica se centra en el nuevo esquema de presidencia rotativa cada dos años, derivado de la reforma judicial, mecanismo que abriría la puerta para que Lenia Batres encabece la SCJN pese a las críticas sobre su cercanía ideológica con el oficialismo y su perfil abiertamente político.

Sus críticos afirman que el proyecto busca convertir a la Corte en una extensión del Poder Ejecutivo, debilitando los contrapesos constitucionales. Incluso análisis internacionales han advertido que las reformas impulsadas por el gobierno de Claudia Sheinbaum podrían concentrar poder y erosionar la independencia judicial.

En los últimos meses, Batres ha protagonizado fuertes confrontaciones dentro del pleno de la Corte. Ha sido señalada por impulsar criterios considerados afines al proyecto político de la llamada Cuarta Transformación y por intentar reabrir debates jurídicos ya concluidos bajo el principio de “cosa juzgada”, postura que fue frenada por la mayoría de ministros.

También generó controversia la decisión de la nueva integración de la Corte de rechazar solicitudes de jueces y magistrados para revisar la constitucionalidad de la propia reforma judicial, asunto en el que Batres fungió como ponente.

La narrativa de que se “orquesta una toma por asalto” de la SCJN se alimenta además de la percepción de que Morena logró rediseñar simultáneamente el Poder Judicial, el Tribunal Electoral y diversos órganos autónomos bajo una lógica de control político de largo plazo.

Mientras el oficialismo sostiene que la reforma democratiza la justicia y termina con privilegios de élites judiciales, sus adversarios advierten que México podría entrar en una etapa donde la independencia de los jueces quede subordinada al poder político dominante.

El verdadero fondo del debate no es únicamente Lenia Batres. Lo que está en disputa es si la nueva Corte seguirá siendo un contrapeso constitucional o terminará convertida en un órgano alineado al proyecto político gobernante.

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@efektoaguila