Alfredo MARTÍNEZ DE AGUILAR
* La Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca da un paso más para estar donde debe estar: cerca de la gente, cerca de las comunidades y cerca de quienes más necesitan ser escuchados”, enfatizó la Ombudsperson, al inaugurar la oficina regional en Tlaxiaco.
* Las instituciones tienen que acercarse a la gente, ir al territorio, escuchar y caminar las comunidades. Es imperante conocer sus problemas y necesidades. Y, sobre todo, tienen que hacer que los derechos humanos sean una realidad cotidiana y no solo palabras escritas en una ley.
Los derechos humanos son una responsabilidad de todas y todos. Gobernar y servir significa, antes que nada, respetar la dignidad de cada persona, reiteró la Ombudsperson, Mtra. Elizabeth Lara Rodríguez, al inaugurar la oficina regional de Derechos Humanos en Tlaxiaco.
Reafirmó su compromiso con un Oaxaca donde nadie quede atrás, donde nadie sea invisible y donde ninguna persona tenga que recorrer kilómetros para encontrar una institución que la escuche porque una institución pública tiene sentido cuando está al servicio de la gente.
“Hoy es un día importante para Tlaxiaco, para la Mixteca y para Oaxaca. Venimos a abrir una puerta. Una puerta que representa cercanía, escucha, acompañamiento y defensa de los derechos humanos”, subrayó ante autoridades de once municipios y un representante más de la región.
Tlaxiaco es una tierra que históricamente ha defendido sus libertades, hoy venimos a fortalecer una institución que tiene esa misión: defender la dignidad, las libertades y los derechos de las personas. Los derechos no se conceden por sí solos: se conocen, se ejercen y se defienden.
“Y esa defensa, hoy, tiene una nueva casa en la Mixteca. La Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca da un paso más para estar donde debe estar: cerca de la gente, cerca de las comunidades y cerca de quienes más necesitan ser escuchados”, enfatizó la Ombudsperson.
Dijo con absoluta claridad que nadie debe sentirse demasiado lejos de una institución que está para defender sus derechos. Y eso es justamente lo que estamos haciendo hoy. Acercando la institución al territorio. Ampliando nuestra cobertura. Acercando los servicios a las personas.
Pero esta tarea no puede hacerse de manera aislada. Por eso celebró profundamente la presencia de las autoridades municipales que les acompañaron encabezadas por Jorge Octavio Hernández Martínez, Presidente Municipal de la Heroica Ciudad de Tlaxiaco y Santa Cruz Itundujia.
Saludó a las autoridades comunitarias; a las y los representantes de las distintas instituciones; y a las servidoras y servidores públicos de la Defensoría y de manera especial al Teniente Coronel de Infantería José Maldonado Zamora, Comandante del 95 Batallón de Infantería, con sede en Santiago Juxtlahuaca.
Asistieron autoridades de Santa María Yucuhiti, Santa Cruz Nundaco, Santiago Yosondúa, Santa Catarina Tayata, Constancia del Rosario, San Miguel el Grande, Santo Domingo Ixcatlán, La Reforma, San Esteban Atatlahuca, Putla Villa de Guerrero, y la representación de la sindicatura de Itundujia.
Dejó un mensaje muy claro: Las instituciones tienen que acercarse a la gente. Tienen que ir al territorio, escuchar y caminar las comunidades. Es imperante conocer sus problemas y sus necesidades. Y, sobre todo, tienen que hacer que los derechos humanos sean una realidad cotidiana y no solamente palabras escritas en una ley.
Los derechos humanos no son una abstracción. Tienen rostro, nombre e historia. Desde los municipios hasta las instituciones estatales y federales, tenemos que construir puentes de diálogo. Tenemos que trabajar de la mano para prevenir las violaciones a los derechos humanos y, cuando ocurran, atenderlas con responsabilidad, sensibilidad y apego a la ley.
“Instituciones fuertes, sí; pero instituciones cercanas. Instituciones que hagan valer la ley, sí; pero que también sepan escuchar, que estén presentes, pero que nunca pierdan de vista que detrás de cada expediente, de cada queja y de cada asunto hay una persona, una familia y una historia”.
Afirmó que la distancia geográfica no puede convertirse en distancia institucional. Cuando una autoridad entiende que gobernar también significa respetar y garantizar los derechos humanos, estamos construyendo un mejor Oaxaca.
“Y cuando todas las instituciones entendemos que la dignidad humana debe estar por encima de cualquier diferencia, estamos haciendo verdadera política pública al servicio de la sociedad”.
Tlaxiaco se convierte en un punto de encuentro para la defensa de los derechos humanos. Y queremos que desde aquí se escuche un mensaje que llegue a toda la Mixteca: Sus derechos importan. Su voz importa. Sus comunidades importan.
Y la Defensoría quiere estar cerca de ustedes. “Que cada puerta que hoy abrimos sea también una puerta que acerque justicia, orientación y esperanza a quienes más lo necesitan”, sostuvo la Ombudsperson, Mtra. Elizabeth Lara Rodríguez.
@efektoaguila











