Opinión •| Politizando
En 2022, cuando Andrés Manuel López Obrador se sometió a la Consulta de Revocación de Mandato, más del 90% de los ciudadanos que participaron en este ejercicio democrático, votaron para que continuará en su cargo hasta que concluyó en 2024.
La participación fue baj, sólo voto el 17.7% de los electores del 40% necesario para que la consulta fuera vincunlante ante la ley.
Con este panorama, Salomón Jara Cruz, Gobernador de Oaxaca, al enfrentarse a la Consulta de Revocación de Mandato su principal enemigo será el abstencionismo o nula participación ciudadana, este fenómeno arraigado en la cultura mexicana podría ser el factor para que no se llegue al 40% de la votación para que la decisión del pueblo sea efectiva y legal.
Salomón no es Andrés Manuel pero sigue con convicción sus pasos, trabajando desde el territorio por este motivo saldrá triunfante en la Revocación, posiblemente con un 70% a favor y con un 30% en contra y con una suma estimada en 700 mil personas que se preeve acudan a la Consulta.
Se necesita que 1 millón 200 mil personas participen en la Consulta de Revocación para que sea efectiva. Una cifra muy alta que de lograrse consolidaría a Oaxaca como el estado que sigue a la vanguardia en pro de la democracia.
Si para el gobernador Salomón el panorama es adverso dada la apatía para participar, para la oposición es un trabajo casi imposible que Jara se vaya del gobierno por una simple razón: los detractores no están organizados solo se manifiestan en redes, sin embargo, los likes no cuentan en la Revocación.
Si en la consulta de Salomón se logra una participación del 40%; será legitimado y se convertirá en un ejemplo nacional de que «con el pueblo todo y sin el pueblo nada».












