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Que no le digan…Del verbo “pendejear”

Mario A. Medina

Pendejear, según la Real Academia de la Lengua Española, es “hacer o decir necedades o tonterías”. Desde luego tiene sus respectivas acepciones como “hacerse tonto uno mismo”, es decir, hacerse pendejo. Hay quienes se la pasan “pendejeando”; hay quienes dicen pendejadas y ni cuenta se dan.

En noviembre de 2013, en su cuenta de Twitter, Elena Poniatowska al referirse a la que sería su próxima novela, escribió: «Me tengo que apurar y no perder el tiempo pendejeando”. Según la sinopsis del libro, “Leer quita lo pendejo”, de Gerardo Uvalle, la palabra se emplea, por ejemplo, en Perú, “para describir a alguien juguetón o travieso y en Argentina para referirse a los niños”.

Sin embargo, en la descripción del libro se dice que “el peor de los significados es el que ha adquirido en México”. El verbo, puede ser utilizado como un acto de superioridad, como cuando “pendejeas a alguien”,  “…pero ser pendejeado te deja en el peor de los rangos, con el auto estima por los suelos”.

El martes pasado, el ciudadano, Bernardo Escalante, a través de su cuenta “X”, antes twitter, (@padron_09)  exhibió a la candidata presidencial del Frente Amplio por México (FAM) Xóchitl Gálvez.

Mostró cómo la panista, priísta y perredista, en su Informe de Trabajo Profesional para titularse como ingeniera por la UNAM,  usó seis párrafos idénticos que tomó de otros textos ajenos a ella. Es decir, cometió un acto de plagio. También se le puede llamar “robo intelectual”.

Los reporteros en el Senado de la República le preguntaron a la ingeniera, senadora y candidata  sobre el plagio del que se le señalaba. Negó que hubiera llevado a cabo dicha acción; más tarde buscó minimizar su trampa cuando reconoció que había sido un “error de metodología”. Y ya, el jueves, de plano aceptó: “…la pendejeé”.  Y sí, en unos cuantos días, desde el mensaje en “X” de Bernardo Escalante, Xóchitl, la estuvo pendejeé y pendejeé, enredándose en sus propias declaraciones.

Y ¿cómo no? Xóchitl fue funcionaria en el gobierno del presidente que casi por unanimidad, los mexicanos reconocemos, el más pendejeó de los últimos 35 años; se le aplaude como “bueno para decir cualquier número de pendejadas”.

En su cuenta de “X”, el patrón de Xóchitl, la pendejeó cuando dijo que su amiga al llegar a la presidencia del país,  iba  restituir  las pensiones a expresidentes y retirárselas a los “huevones” beneficiarios de los programas sociales del gobierno de la 4T. Y cómo no pensar que Xóchitl salió buena alumna, que le aprendió bien a su maestro.    

Xóchitl Gálvez ha de suponer que la población es pendeja y que le cree que se “equivocó al incluir en su trabajo de titulación citas de una tesis sobre política pública del gobierno federal”, y que no mencionar la fuente en un informe de experiencia profesional no tiene nada de malo.

No. No la pendejeó. Sabía lo que hacía, robarse un trabajo intelectual. Una práctica común de ella. Quien plagia comete un acto de corrupción. Ella ha sido señalada en las últimas semanas de varios actos deshonestos como el de la “casa chueca”, que al comprarla le hicieron un descuentazo corrupto de algo así como cerca de 6 millones de pesos; el de sus mentiras de que ayudó a los indígenas cuando estuvo al frente del Instituto Nacional Indigenista (INI). Lo que sí hizo, como  denunciaron las mismas organizaciones indígenas, “fue montarse  nuestra lucha”.

Bien dice mi amigo Virgilio, “le hace al pendejo” cuando quiere hacernos creer que “no hay problema” el que se haya plagiado “sólo seis párrafos”, porque lo importante, según ella, fue su experiencia laboral para titularse. Lo que nos quiere decir, y todos los que han salido a justificarla, es que sólo robó “poquito”.  Zedryk Raziel, analista del diario El País, contabilizó más de una docena de plagios. Marco Levario encontró “25 párrafos copiados textualmente de Wikipedia, informes y dos tesis más”.

Pero ella y todos sus aplaudidores, desde los medios, nos quieren ver la cara de pendejos como pretende Sergio Sarmiento, quien en Tercer Grado  de Televisa de este miércoles, afirmó  que el plagio de la candidata del _PRIANrd_ es un asunto de “grados”. “Peña Nieto plagió 29% de su tesis; Yazmín Esquivel plagió 90% de su tesis de licenciatura y como 45% de su tesis de doctorado y Xóchitl Gálvez plagió sólo seis  párrafos en una tesis de 77. No tiene comparación el plagio que hizo Xóchitl Gálvez con el plagio de Jazmín Esquivel”, considera el articulista del diario Reforma. ¿En verdad Sarmiento cree que nos va a ver la cara de pendejos?

Lo mismo han querido hacer muchos medios de comunicación, articulistas y columnistas que no le dieron  vuelo a la nota como sí lo hicieron cuando el 21 de diciembre pasado, el escritor Guillermo Sheridan denunció el plagio de la tesis que presentó en 1987 la ministra Yasmín Esquivel para obtener la licenciatura en Derecho, cuando era estudiante de la entonces ENEP Aragón de la UNAM.

Durante meses llenaron las páginas de los diarios, de los portales, de los tiempos en los noticieros de la radio y televisión, descalificando una acción corrupta de la entonces estudiante y que al paso del tiempo de ese robo que cometió, políticamente, con justa razón, le cobró factura a la ministra.

Al darse a conocer el acto corrupto de Xóchitl, la mayoría de los medios opositores al gobierno lopezobradorista y aliados con la derecha quisieron esconder la nota, dándole poca relevancia, pero al final, la tranza de la candidata del FAM, está a flote. Aunque eviten informar del plagio y comentarlo como sí lo hicieron con Esquivel. La gente no es pendeja y sabe que el plagio no fue un error sino una acción de corrupción.

El 23 de diciembre de 2022, el diario Reforma publicó, a propósito de que senadores de oposición pedían la renuncia de Esquivel por el plagio que había cometido, “tras considerar que se trata de un asunto delicado”, los senadores Xóchitl Gálvez, Germán Martínez y Julen Rementería “coincidieron en que es necesario que la UNAM esclarezca el caso”.

Para ese momento, Xóchitl Gálvez no se apendejó y aprovechó políticamente la pendejada de Yasmín Esquivel para exigir la renuncia de la ministra. Esperemos ahora que la investigación que va a realizar la Facultad de Ingeniería del trabajo de titulación de Gálvez, como pidió el rector Enrique Graue, sea transparente y tan rigurosa como lo fue con la ministra, y que el Comité de Ética de la UNAM, no le juegue al pendejo.

Cuando al pie del Ángel de la Independencia Xóchitl Gálvez recibió la constancia como candidata presidencial de la coalición del FAM, afirmó que en su gobierno no iban a caber “ni huevones ni rateros ni pendejos”.

Xóchitl no se imaginaba que la acababa de pendejear, que sus palabras, trece días después, se las tenía que tragar: “… la pendejeé”.  Por pendejearla no cabría en su gobierno. 

_Que no le cuenten_

El plagio del informe de titulación de Xóchitl Gálvez ha provocado al interior del FAM fuertes diferencias y hasta acusaciones de: “Te lo dije, la va a pendejear”, y es que la señora X, no les confesó todos sus “pecados” y de los “esqueletos” que tiene guardados. Los agarrones entre los dirigentes del _PRIANrd_ “están de a peso”. Hay quien dice que todavía es tiempo de enfermar a su candidata y decidirse por otra que, consideran, debe de ser Beatriz Paredes, exige Alejandro Moreno. Marko, el gris, Cortés, dice debe ser  Santiago Creel. Su problema es que la pueden  volver a pendejear.

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